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ANEXO 1
Posición y Reservas de la
República Argentina para la Reunión Extraordinaria de la Mesa Directiva del Comité
Especial sobre
Población y Desarrollo de la CEPAL, para el Examen y Evaluación de la Ejecución del
Programa de Acción de la Conferencia Internacional
sobre la Población y el Desarrollo en América Latina y el Caribe
(Santiago de Chile, 14 y 15 de diciembre de 1998)
La Delegación de la República
Argentina, en relación con el Proyecto de Informe Examen y Evaluación de la
Ejecución del Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre la Población y
el Desarrollo en América Latina y el Caribe, y en cumplimiento de lo dispuesto en su
Constitución, las leyes y normas del derecho internacional, reafirma entre otros los
siguientes principios consagrados en su Constitución: la inviolabilidad de la vida, la
protección del hijo desde el momento de la concepción, la libertad de conciencia y
religión, la protección de la familia como célula básica de la sociedad, el derecho
primario de los padres a educar a sus hijos, el principio de respeto de la soberanía,
etc.
En consecuencia, el Gobierno Argentino
desea dejar expresa constancia de lo siguiente:
- La política poblacional de la República Argentina está
inscrita en su Constitución Nacional, que incluye la Convención sobre la eliminación de
todas las formas de discriminación contra la Mujer y sus reservas, así como la
Declaración de los Derechos del Niño y sus reservas.
- El Gobierno Argentino reafirma los principios que ha
expresado oportunamente en la Conferencia de Población de El Cairo y, muy especialmente
-como integrante de la región latinoamericana- está convencido de que los problemas en
materia de población en América Latina no pueden explicarse por la magnitud numérica de
sus habitantes, sino por la dificultades de acceso a los beneficios del desarrollo, y a la
generación y reasignación de riquezas. El proceso de modernización de las estructuras
económicas que se ha llevado a cabo en los países de la región ha aportado sin dudas
numerosos beneficios, pero es necesario reconocer que, en muchos casos, ha contribuido
también a agravar la situación de los sectores más vulnerables de la población. Hacia
ellos deben implementarse los esfuerzos en materia de cooperación internacional.
- En el marco del proceso de globalización en que estamos
insertos, la Argentina entiende que América Latina tiene que aportar como región su
diversidad cultural como un rasgo positivo a la situación planetaria. A casi 5 años de
celebrada ICPD, la Argentina reconoce la persistente heterogeneidad entre los países de
la región.
- Lo manifestado en el Proyecto de Informe mencionado al
comienzo: "El surgimiento de nuevas modalidades institucionales destinadas a integrar
las variables sociodemográficas en las políticas y programas de desarrollo" (pág.
8), no debe interpretarse como la adopción de una "monocultura", sino por el
contrario deben desarrollarse vigorizando la identidad cultural de cada país de la
región, como un aporte a la cultura global.
- La República Argentina entiende que la globalización de
las relaciones socioeconómicas no puede desentenderse de las culturas regionales, sino
que por el contrario se debe favorecer su aporte socio-ético-religioso a la comunidad
internacional y no quebrar sus culturas con planificaciones poblacionales que lleguen a
contrariar su cosmovisión.
- El Gobierno Argentino considera que en materia de salud, la
discusión de la temática poblacional no puede limitarse al tema que los documentos de
trabajo denominan salud reproductiva. La Argentina estima que el primer componente
de la maternidad sin riesgo lo constituye el concepto de salud integral, y que los
fondos de cooperación internacionales para actividades de población en la región deben
incluir un mayor porcentaje para los medicamentos de base, que permitan una asistencia
sanitaria a la población durante todas las etapas de la vida de las personas.
- Los objetivos en materia de población y desarrollo deben
ser asunto de competencia y soberanía de cada país, en concordancia con la
fundamentación y orientación de sus políticas nacionales, bajo la guía del respeto a
la dignidad humana y a la decisión libre y responsable de los individuos.
- La estabilización de la población mundial no debe lograrse
a través de medidas gubernamentales u originadas en organismos o instituciones
supranacionales, que contradigan la libertad de decisión de individuos y familias, y no
atiendan valores religiosos, éticos y culturales de la comunidades locales.
- La planificación familiar debe sustentarse en la libertad
de decisión y el respeto de los derechos humanos de los cónyuges, sin injerencia
estatal, especialmente en las áreas de salud y educación.
- El crecimiento demográfico no es necesariamente
consecuencia del subdesarrollo ni causa de la pobreza y la inseguridad alimentaria. Las
políticas tendientes a promover la seguridad alimentaria deben basarse en la educación y
desarrollo de la persona y, fundamentalmente, en la justicia social tanto en el orden
local como en el internacional.
- Se debe dar especial importancia a los temas de educación y
salud de la población en un marco de salud integral. De manera especial, la mujer
debe ser considerada en forma integral en sus distintas etapas: pediátrica, infantil,
adolescente, juvenil, del climaterio y menopausia. Enfatizar solamente la etapa con
capacidad de procrear, omitiría la prevención de causas que condicionan su salud total,
y que varían según los países de la región.
- La prestación de los servicios de salud reproductiva
deberá llevarse a cabo respetando la libertad de decisión de las personas y teniendo en
cuenta los valores que sustentan. La República Argentina reafirma el principio de la
responsabilidad primaria de los padres sobre las cuestiones relativas a la educación y
salud de sus hijos menores, conforme con lo dispuesto en la Convención Internacional
sobre los Derechos del Niño. Los servicios de salud reproductiva en ningún caso deben
incluir el aborto, quirúrgico o químico, ni en sí mismo ni como método de control de
la natalidad.
- La capacidad de la mujer para adoptar decisiones en las
diversas esferas de la vida, no depende de la reducción sistemática de la fecundidad,
sino de favorecer la inserción en los niveles de educación y de promover acciones que
garanticen la igualdad de oportunidades.
- En relación con el párrafo que habla de la transformación
cultural que redefine los patrones de interacción entre mujeres y hombres, la Argentina
entiende que esto no puede implicar la sustitución indiferente del hombre por la mujer y
viceversa. La flexibilidad de los roles no borra las características propias del ser
masculino y el ser femenino.
- La República Argentina entiende que se debe asegurar que
las parejas y las personas -en un marco de responsabilidades compartidas por hombre y
mujeres- puedan ejercer sus derechos como seres humanos y asistirlos en su salud durante
todas las etapas de su vida.
- El Informe Regional no puede omitir la referencia a la
necesidad del fortalecimiento de la familia, en el marco de las políticas de población y
desarrollo. (Plan de Acción de la ICPD, capítulo V, ítem 5.1.: "unidad básica de
la sociedad").
PROF. ALDO OMAR CARRERAS
SUBSECRETARIO DE POBLACIÓN
Centro Latinoamericano y Caribeño de
Demografía (CELADE / CEPAL)
Casilla 179-D, Santiago Chile - Fax: (56-2) 208 0196 Tel: (56-2) 210 2002
email: djaspers@eclac.cl
Última actualización: octubre, 2000 |