Indicadores de pobreza y pobreza extrema utilizadas para el monitoreo de los ODM en América Latina

 Indicadores de pobreza y pobreza extrema utilizadas para el monitoreo de los ODM en América Latina


Extraído de: Naciones Unidas (2010). El Progreso de América Latina y el Caribe hacia los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Desafíos para lograrlos con igualdad.

 La CEPAL considera apropiado utilizar para el Monitoreo de los ODM en la región una medida de la pobreza extrema y la pobreza total basada en el costo de adquirir canastas básicas específicas a cada país, en lugar de la línea de "1 dólar por día".

La "pobreza extrema" o "indigencia" se entiende como la situación en que no se dispone de los recursos que permitan satisfacer al menos las necesidades básicas de alimentación. En otras palabras, se considera como "pobres extremos" a las personas que residen en hogares cuyos ingresos no alcanzan para adquirir una canasta básica de alimentos, así lo destinaran en su totalidad a dicho fin. A su vez, se entiende como "pobreza total" la situación en que los ingresos son inferiores al valor de una canasta básica de bienes y servicios, tanto alimentarios como no alimentarios.

Si bien este indicador comparte su esencia con el empleado oficialmente para monitorear la primera meta del Milenio, no coincide necesariamente en su forma de calcularlo. La diferencia fundamental radica en que el umbral de suficiencia en el indicador oficial está definido en términos de un valor en dólares, idéntico para todos los países en términos de paridad del poder de compra. En cambio, las canastas básicas que dan lugar a las líneas utilizadas por la CEPAL son específicas a cada país y respetan las estructuras de consumo prevalecientes en ellos.

La línea de pobreza de "1 dólar por día" en relación a las estimaciones de pobreza de CEPAL

La primera meta del Milenio está formulada en términos de una línea de pobreza extrema que equivale a "1 dólar diario". Dicho umbral representa un estándar internacional mínimo de pobreza, desarrollado por el Banco Mundial a los efectos de disponer de una medida de pobreza absoluta comparable entre las distintas regiones y países en desarrollo. El valor utilizado corresponde al promedio de las líneas nacionales de pobreza adoptadas por los países con los menores niveles de ingreso per capita en el mundo.

Con el fin de ecualizar el poder adquisitivo de los ingresos, la moneda local se expresa en términos de su equivalencia de poder adquisitivo mediante el uso de dólares de "paridad del poder adquisitivo" (PPA). En 1991 se estimó una línea internacional de pobreza equivalente a 1 US$ PPA diario a precios de 1985, razón por lo cual la línea se dio a conocer como "1 dólar al día". En el 2000 la línea fue recalculada a precios de 1993, y se fijó en 1,08 US$ PPA. Posteriormente, sobre la base de los nuevos índices de PPA generados por el Programa de Comparación Internacional de 2005, se determinó un nuevo umbral, de 1,25 US$ PPA diario.

La CEPAL opta por utilizar para el monitoreo de la meta 1A del Milenio las líneas de pobreza nacionales estimadas por la CEPAL, en lugar de las líneas internacionales. Ello se fundamenta, en primer lugar, en que las líneas de indigencia desarrolladas por la CEPAL representan el costo de adquirir una canasta básica alimentaria. Por lo tanto, su valor tiene una clara vinculación con las realidades nacionales y permite una interpretación más intuitiva de sus resultados. Por otra parte, el uso de índices de paridad de poder adquisitivo para la medición de la pobreza ha sido objeto de numerosas críticas en años recientes (véase la edición de septiembre del 2004 de "In Focus", boletín del Centro Internacional de Políticas para el Crecimiento Inclusivo del PNUD). Más aun, el Programa de Comparaciones Internacionales de 2005 no generó índices de PPA para los países de Centroamérica y el Caribe, lo que no permite calcular líneas de pobreza para dichos países.

En particular, cabe destacar que las mediciones de la CEPAL se basan en estándares de pobreza propios de la región, que son más elevados que los correspondientes a los países más pobres del mundo. En consecuencia, las cifras del Banco Mundial tienden a ser menores. Cabe advertir que las diferencias metodológicas producen asimismo ordenamientos distintos de los países según sus niveles de pobreza.

Población en situación de pobreza extrema,
Banco Mundial a/ y CEPAL b/,
América Latina (18 países), alrededor de 2005

 

a/ Los datos corresponden al 2002 para Guatemala, al 2003 para Chile, Colombia, El Salvador y Venezuela y al 2004 para México y Nicaragua. Los valores para Argentina y Uruguay son totales urbanos.
b/ Indica el porcentaje de población bajo la línea de indigencia. Los datos corresponden al 2002 para Guatemala, al 2003 para Chile y Honduras y al 2004 para Bolivia y El Salvador. Los valores para Argentina y Uruguay son totales urbanos.

Pese a las diferencias entre ambos métodos, la evaluación del progreso hacia la consecución de la primera meta del Milenio es similar. Si se compara el avance hasta el año 2005 según ambos grupos de cifras, para un agregado regional compuesto por un número similar de países, los datos del Banco Mundial dan lugar a un porcentaje de avance en línea con las cifras estimadas por la CEPAL. Cabe advertir que la afinidad de los resultados al nivel regional no necesariamente se mantiene al nivel de cada país, donde pueden existir diferencias importantes.

 

 América Latina: Avance hacia la consecución de la primera meta del Milenio según datos del Banco Mundial y de la CEPAL

 

Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de Shaohua Shen y Martin Ravallion (2008), The developing World is poorer than we thought, but not less successful in the fight against poverty, Policy research working paper 4703; Banco Mundial (2008), Global Purchasing Power Parities and Real Expenditures. 2005 International Comparison Program, Washington D.C., y sitio web del Banco Mundial PovcalNet [http://iresearch.worldbank.org/PovcalNet/povDuplic.html].