III. COSTO DE LA CAPACITACIÓN Y GASTO EN EDUCACION


Una de las maneras de evaluar la importancia de la formación básica para la capacitación es estimando el ahorro del costo de la capacitación específica cuando hay inversiones para mejorar la formación escolar En el cuadro siguiente se presenta una estimación aproximada de esta relación en base a simulaciones en diferentes países de la región.

Cuadro 1
A. COSTOS ESTIMADOS EN CAPACITACIÓN PARA OBTENER UN RENDIMIENTOEQUIVALENTE AL 100% DE LA MEDIA DE LA EMPRESA B. AHORRO DEL GASTO EN CAPACITACIÓN POR GASTO ADICIONAL EN EDUCACIÓN ESCOLAR*

País A. Costos de capacitación inicial para obtener un rendimiento igual a la media de la empresa B. Porcentaje aproximado de ahorro del gastó en capacitación por gasto adicional en educación escolar**
Sectores Alimentos
bebidas
tabaco
Calzado
madera
muebles
Objetos de barro loza
y porcelana
Alimentos
bebidas
tabaco
Calzado
madera
muebles
Objetos de barro loza y porcelana
Argentina

200

600

300

0

0

0

Brasil

188

450

225

48

37

41

Chile

130

390

260

0

0

0

Colombia

120

320

160

31

25

25

Costa Rica

192

516

256

27

26

24

Guatemala

103

246

123

49

40

87

Honduras

136

318

159

50

42

39

Jamaica

100

500

250

50

40

40

Panamá

392

980

490

52

37

53

Perú

110

290

160

32

21

80

Rep.Dominicana

152

363

182

47

27

42

* Elaborado sobre la base de salarios mínimos e información obtenida por encuestas a empresas y proyecciones.
** Gasto adicional equivalente a tres años de cobertura por individuo. En base al gasto público por estudiante en primaria en 1990. Se estima una productividad promedio del 50% de la media durante el período. Sólo se incluyen costos salariales. No incluyen costos de material, pérdida de materias primas, supervisores, etc.

Fuente: PADI, CEPAL, encuestas.


Las columnas A del cuadro seis indican el costo promedio del entrenamiento inicial de los trabajadores en distintos sectores que en la región están mayoritariamente constituidos por pequeña empresas. Las columnas B indican el ahorro que significa para estas mismas empresas cuando los trabajadores tienen niveles educativos de aproximadamente tres años.(3) En países con escolaridad básica cercana al 100%, como Argentina y Chile, la disminución de los costos de la capacitación para las empresas, por inversión adicional en educación, tiende a cero. En países con coberturas primarias menores los ahorros pueden ser considerables, alcanzando en algunos casos la mitad de los costos del entrenamiento inicial. Inversamente los costos para colocar a los trabajadores en el nivel adecuado en países con los niveles de escolaridad de Brasil, México, Paraguay o Perú son altos, pero, como se verá más adelante son menores si se resuelven en el nivel escolar que si se los hace por medio de programas compensatorios para adultos.

Los mayores beneficios para estos países son de un orden distinto, crear condiciones para un aumento de la productividad y mayor receptividad para la innovación tecnológica. La observación de Dirven (1995) es pertinente: "Aceptando la hipótesis que se necesita un mínimo manejo de las matemáticas equivalente a lo aprendido entre el cuarto y el sexto año básico para lograr aplicar bien los nuevos paquetes tecnológicos (en la agricultura, en la industria son necesarios al menos ocho años) las posibilidades de innovaciones tecnológicas en la región aunque hayan mejorado - siguen bajas".

Los sectores industriales a que se refiere el cuadro anterior son en general de baja productividad en la región, pero son relevantes porque emplean en la actualidad un porcentaje muy alto de la mano de obra industrial (entre un 40 y un 70%, dependiendo de los países). Su baja productividad se debe sobre todo al nivel tecnológico que han alcanzado; para conseguir aumentos de productividad substanciases precisan inversiones importante en maquinaria, instrumentos y organización. Pero, cuando se realizan tales inversiones los individuos con baja escolaridad quedan excluidos porque no tienen las habilidades básicas necesarias y, como se verá más adelante, desarrollar en adultos las capacidades necesarias para que alcancen el nivel cultural que demandan las nuevas tecnologías tiene un costo muy alto.

Las empresas, especialmente las de menor tamaño, se ocupan casi exclusivamente de la formación especializada. Ellos no tienen incentivos para invertir en la formación en habilidades básicas. El mayor freno a esta última inversión es la rotación de la fuerza de trabajo calificada. Factores importantes de rotación son precisamente el nivel de capacitación del trabajador y la experiencia profesional. Ambas aumentan el valor de mercado del individuo. Un trabajador con experiencia y calificación puede encontrar trabajo en condiciones más atractivas. El drenaje de trabajadores de pequeñas empresas a las medianas y grandes es un fenómeno sistemático en la región y el mayor freno para incentivar la formación. Las grandes reducen la cantidad de capacitación que deben realizar porque, como están en condiciones de pagar mejores salarios, contratan a trabajadores con experiencia laboral en empresas de menor tamaño. Por otra parte, las pequeñas tienen estímulos negativos para calificar en forma más extensiva porque es una inversión de la que no siempre obtienen beneficios. Todos los empresarios, especialmente los de pequeñas empresas, son renuentes a ocuparse de la formación general, quedándose sólo con el entrenamiento específico, definido este como el conjunto de conocimientos prácticos necesarios para operar los instrumentos de trabajo.

Una política para que los empresarios se ocuparan de la formación en habilidades básicas tiene necesariamente que crear incentivos superiores al costo que tiene para ellos la rotación de la fuerza de trabajo y al riesgo que supone esta inversión, política difícil de implementar. Más eficiente parece ser la propuesta de Ramos (1994) que, inspirado por Becker, sugiere un mercado privado de préstamos para inversiones en capital humano. Según este autor la falta de prestamos explica el hecho que se haya una mala asignación de recursos en la economía que perjudica la eficiencia y la equidad. Sugiere que se instituya un sistema de préstamos utilizando los derechos a pensión como garantía. Esta propuesta tiene en cuenta que el trabajador es el primer beneficiado de la capacitación y que es él quien se apropia de los conocimientos y habilidades, lo que justifica la noción que es él quien debe absorber los costos de este proceso. Por otra parte, esta estrategia permite establecer controles de calidad más eficientes, en tanto que si es el trabajador mismo el que costea su capacitación hará demandas más exigentes en términos de rentabilidad, eliminando del mercado de capacitación las ofertas menos rentables.

Las comparaciones con el sud este asiático y con algunos sectores de algunos países europeos indican que las mejoras de organización y proceso generadas en el interior de las unidades productivas (innovaciones endógenas) pueden llegar a ser una fuente de aumentos de productividad muy importante. Los factores que inciden con más fuerza para inhibir la generación y aplicación de innovaciones endógenas en las empresas de la región son las deficiencias educativas y las modalidades de gestión. El estilo de desarrollo en el Sud este Asiático y en Japón estimula estas innovaciones, que son posibles, entre otras cosas, gracias a los niveles educativos de la fuerza de trabajo que son funcionales con formas de gestión que estimula la creatividad de cada trabajador.

El aumento del gasto en educación escolar tiene además efectos sobre la distribución de costos. Al reducir el costo de la capacitación y aumentar la productividad por medio del mejoramiento y ampliación de la educación primaria, el gobierno está asumiendo costos que de otra manera caerían sobre empresarios y/o trabajadores. Además hay que tener en cuenta que la expansión de los servicios educativos producen otros beneficios, como son una mayor flexibilidad y adaptabilidad de la fuerza de trabajo, mejor preparación en caso de innovación tecnológica o de reconversión productiva y capacidad de contribuir al desarrollo de nuevas tecnologías. En Japón se ha observado que una buena cuota del progreso tecnológico en la producción y gestión es endógeno a las empresas y se debe a las contribuciones que hacen los trabajadores. Aun cuando en la región no es una práctica habitual, por una serie de factores organizativos y culturales, no parece que puedan desarrollarse prácticas similares cuando hay carencias en el área de las habilidades básicas..

El ahorro en capacitación inicial por mejor educación escolar todos los países de la región es especialmente sensible en sectores como calzado, madera, productos de madera (excluyendo celulosa) muebles, y accesorios no metálicos. Estos se caracterizan en la región por emplear tecnologías casi artesanales, intensivas en trabajo y con una mano de obra calificada, cuyo proceso de capacitación se realiza, en gran medida, en el trabajo mismo. Por eso mismo ellas son muy dependientes de los niveles de formación inicial con que se incorporan los trabajadores. El ahorro para el sector alimentos y bebidas es menor en términos absolutos, pero alto proporcionalmente al costo del entrenamiento inicial. Las tecnologías en uso de las empresas incluidas en esta categoría tienden a emplear mano de obra menos calificada.

Aun cuando una buena formación general es rentable, y aun cuando los empresarios saben esto, ellos son renuentes a invertir en esta área porque la rentabilidad es a mediano o largo plazo. Más aun, el beneficio puede ser cero porque la formación en habilidades básicas es un estímulo para la rotación laboral. La conclusión de política es bastante obvia, es necesario encontrar incentivos que operen a corto plazo para que los trabajadores se capaciten y políticas educativas que faciliten el acceso a la educación (formal e informal) de los menores de 17 años, y no seguir centrando el esfuerzo en los incentivos a los empresarios, como son por ejemplo las deducciones impositivas.

Cuadro 3
COSTOS ADICIONALES DE AMPLIAR EN TRES AÑOS LA ESCOLARIDAD EN LOS NIVELES 0 a 6 y 6 a 10 AÑOS EN DÓLARES DE 1990 Y EFECTOS  HIPOTÉTICOS SOBRE LA INSERCIÓN LABORAL DE LA POBLACIÓN DE 15 Y MÁS AÑOS

País

Costo adicional de ampliar en tres años la escolaridad en el primer nivel (O a 6 grado) (en miles US$)

Mejoramiento del tipo de inserción laboral por aumento del gasto en educación en el primer nivel (simulación)

Costo adicional de ampliar en tres años la escolaridad en el segundo nivel (6 a 10 grado) (en miles US$)

Mejoramiento del tipo de inserción laboral por aumento del gasto en educación en el segundo nivel (simulación)

Brasil

105 542

18.3

670 928

2.3

Bolivia

2 162

6.9

173 377

5.8

Colombia

58 013

9.8

219 871

-

Costa Rica

6 435

14.5

56 037

25.2

Chile

16 731

7.1

56 027

23.0

Guatemala

14 935

24.3

66 750

26.0

México

49 878

19.7

1 439 123

20.4

Panamá

12 600

17.5

40 242

31.9

Paraguay

2 070

12.2

34 907

34.7

Uruguay

13 740

13.8

21 325

18.3

Venezuela

22 134

17.3

58 163

21.2

* Inserción en actividades más productivas.

Fuente: CEPAL, Tabulaciones Especiales de las encuestas de hogares de los respectivos países.
UNESCO, Anuario Estadístico 1992.


Con el supuesto que la relación entre educación primaria y secundaria e inserción ocupacional se mantienen, el cuadro anterior muestra el efecto de inversiones para mejorar el nivel educativo de los segmentos de la población con baja escolaridad. Su inserción ocupacional mejoraría si se mejoraran la educación primaria y secundaria. Aumentos de cobertura en esta última tendrían efectos más importantes que en la primaria. Los efectos se percibirían tanto en el tipo de inserción, como en el nivel salarial.

ÍNDICE


(3) Establecido sobre la base de comparaciones interempresas, nacionales e internacionales